18 abr. 2013

3 poemas de Georgina Bof


Mi frágil fortaleza

Me levanté.
Me vestí con mi piel
y con mis huesos.
Como todos los días.
Dejé que el agua me moje
y el fuego me queme
y el cielo caiga sobre mis hombros.
  
Fui una mezcla
de ceniza mojada.
Reducida a lo
más elemental.
  
Pero el aire siguió pesando.
El filo del mundo siguió cortando.
Las palabras siguieron hiriendo.
Los problemas que no eran míos
siguieron volviéndose míos.

Por eso;
aún así,
con el alma hecha jirones,
emparchada con mi juventud
me levanté
y me vestí con mi piel
y con mis huesos.
Y fui yo.
Un día más.


Una rubia a orillas del Sena

Observa su reflejo
sobre el agua calma.
Su esqueleto es viejo
pero su rostro
es la viva imagen de vanguardia.
Bohemia.

Arrancó suspiros
al Emperador
vocero de revoluciones.
En su corazón
el hierro,
que la hizo famosa
  
Respira un pueblo
de cenizas y fantasmas
y sigue igual de hermosa.
Los huesos gastados
no le pesan.
Y cuando ya no puede verse el horizonte,
un millón de luces

la encienden.


B 612

Un astro lejano.
La insignificancia misma.
Perfume arrogante.
Un sombrero
  
que era elefante
y boa
y lo mismo.
Un millón de ocasos
  
incendian el horizonte
triste
y solo
y su risa de cascabeles.

Georgina Bof. 18 años. Estudiante de Arquitectura y traductorado de Inglés. Nacida en Rosario el 29 de marzo de 1995. Poemas inéditos.


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